Hogar
de creyentes, detrás del Centro de la Mujer de San Antolín, podemos
encontrar la pequeña iglesia dedicada al guardián de las puertas del
cielo, un lugar de encuentro para católicos, refugio donde
encontrar algo de paz y esperanza en estos tiempos. Sin embargo, detrás de esta
imagen idílica, la historia nos ha mostrado una Iglesia lujuriosa y con ganas de
poder, deseosos de riquezas que no dudan en conseguir vendiéndose y alquilándo sus servicios como ocurría en las Cruzadas, los caballeros servían y defendían a la Iglesia y ésta a cambio les ofrecía comida y hogar. Con esta idea en mente dibujamos una pequeña reproducción del frontal de la Iglesia de San Pedro para
a posteriori colgarla en un pequeño garaje ruinoso con un cartel de se
alquila, dando lugar a la idea de una Iglesia codiciosa.
Tras esta cuarta intervención hicimos un descanso para la comida y comentar lo que habíamos hecho hasta ese momento.

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